Objetivos del CLAC!
“El sector del calzado tiene que cambiar de una actividad basada en los recursos, dirigida por la industria, a una actividad basada en el conocimiento, dirigida por el mercado”
El Cluster ha de diseñar y poner en marcha programas específicos que ayuden a mejorar la posición competitiva de las empresas asociadas, en cualquier ámbito empresarial (diseño, innovación, operaciones, marketing, comercialización, exportación…), poniendo especial énfasis en la colaboración entre empresas. La industria del calzado está inmersa en un proceso de transformación que está modificando sus estructuras más profundas y los modelos de negocio necesarios para posicionarse con éxito. Las empresas se enfrenten a un contexto incierto, de cambio rápido y continuo, de una enorme presión competitiva, y, en definitiva, a un entorno tremendamente complejo. Los fabricantes de calzado aragoneses han de aprovechar el desarrollo del Plan Estratégico para dar un salto cualitativo y adaptarse con éxito a las nuevas circunstancias.
Ya no es más competitivo el que tiene mayor capacidad de producción, sino el que tiene una propuesta de valor diferenciada para sus clientes y consumidores, y una red de distribución efectiva. El foco no ha de estar en la fábrica y en la producción, sino en la venta y en el mercado. Las empresas han de complementar sus capacidades productivas con las de diseño, imagen, marca, marketing, comunicación, servicio al cliente… Las empresas han de hacer mejores productos (en diseño, calidad e innovación), invirtiendo en marketing y comunicación (creación, promoción y gestión de la marca…), mejorando las redes comerciales (tanto nacionales como internacionales) y ofreciendo un mejor servicio a los clientes (puntos de venta y usuarios finales). Así, el diseño, la innovación, la imagen, la internacionalización y la cooperación son ejes estratégicos de actuación del CLAC! para aproximarse a una realidad más acorde con el verdadero potencial del calzado aragonés.
Una primera derivada de esos ejes estratégicos es la necesidad de mejorar el capital humano. La base de una empresa son las personas. Hace falta invertir en formación para mejorar las capacidades del personal de las empresas (en gestión sobre todo), y profesionalización, para atraer personal cualificado, acorde con las nuevas necesidades (diseño, marketing, trade marketing, exportación, procesos productivos, logística…).
La segunda derivada es la cooperación empresarial. El CLAC! ha de servir como foro para crear flujos formales e informales de información, experiencias y perspectivas entre empresas, y entre éstas y agentes del entorno (centros de formación, de I+D, instituciones…). Así se crean relaciones y se genera confianza, lo que resultará en iniciativas y proyectos de cooperación. Porque al final todo Cluster es instrumento fundamentalmente de cooperación.
Clac! ha de permitir discutir problemas comunes, pero también explorar oportunidades comunes. El dinamismo de un cluster depende en gran medida del fomento de la dinámica cooperación-competencia. Éstas pueden coexistir porque tienen lugar entre empresas diferentes y en dimensiones diferentes. Así, las pequeñas empresas pueden combinar las ventajas de una escala reducida (flexibilidad, velocidad de reacción…) con las ventajas derivadas de un mayor tamaño gracias a la acción conjunta con otras empresas. Dado el pequeño tamaño de las empresas aragonesas de calzado, la cooperación es casi la única vía para progresar en los ejes estratégicos marcados y para aprovechar las oportunidades de negocio. La colaboración ha de servir para llegar donde una empresa sola no llega.
Por otro lado, un desarrollo sostenible también conlleva lograr un entorno empresarial favorable a la actuación de las empresas, ya que éstas no operan aisladamente, sino que interactúan en su quehacer diario con cientos de agentes diversos: proveedores, centros de formación, entidades financieras, centros tecnológicos, instituciones… El CLAC! ha de fomentar también la colaboración de las empresas con agentes del entorno. El número, calidad y fortaleza de estos vínculos es clave para la sostenibilidad futura del cluster, y deben apoyar la operativa de las empresas.